lunes, 7 de septiembre de 2009

Generalidades del damasco


Dentro de su clasificación científica pertenece a la especie de Prunus armeniaca. El árbol frutal de damasco es conocido también como albaricoquero, procedente de la antigua China. No necesita insectos para su polinización. Las plantaciones de damascos en el Oriente se caracterizan por durar muchísimos siglos, ya que se van reinjertando los árboles improductivos, o bien renovándolos con existencia de su propio vivero.

Se le denomina damasco a su exquisito y elegante fruto, tanto en Chile como en otros países latinoamericanos, así como también en Andalucía. En otros países cambia su nombre, por ejemplo en México al fruto se le llama “chabacano”. Es un fruto aterciopelado, de color amarillento, de sabor muy agradable, de forma semi esférica. Es compatible de poder ser injertado con otros carozos como almendro, nectarino, durazno común, durazno silvestre o paraguayo.

Florece muy temprano, a fines de invierno. La flor es muy llamativa por su abundancia y perfume. Desde mediados de agosto la zona del Damascal y su entorno permanecen durante un mes adornados de una belleza floral y perfume especial. ¡Son las primeras trompetas que anuncian la llegada de la primavera!

Por estas razones de ser esta planta tan extraordinaria me he mantenido obstinadamente cuidando mi plantación durante muchos años. Con mi tractor, con la pulverizadora y con la rana le ganamos la batalla a cualquiera de las epidemias.

Usos del damasco

Como fruto fresco se consume en Chile y también otra parte se exporta. En la cocina se usa en la preparación de guisos, postres así como en la repostería. Se industrializa como mermelada, conservas, pulpa de fruta, jugo, esencia, licor, fruto seco y orejones. La semilla de esta fruta se usaba en China desde antiguo y se usa aún para tratar la tos y el estreñimiento. En Indochina se recomienda además el fruto como antiséptico para las enfermedades respiratorias. La madera de este árbol frutal se usa en ebanistería.

Curiosidades

La zona austríaca del Wachau está ubicada en las orillas del río Danubio. Desde comienzos de esta década ha sido integrada a la lista de los Patrimonios de la Humanidad de la Unesco. Por su excelente ubicación, suelo y clima y por los 2000 años de cultivo del damasco, a éstos se les ha concedido el sello europeo de denominación de origen protegida, "Damasco de Wachau“ (“Wachauer Marille“). Entre otras cosas se le deja a cada árbol una superficie de 36 m² para su desarrollo.

La última semana de julio de cada año, al finalizar la cosecha de esta preciada fruta, se hace en varias cuidades del Wachau una gran fiesta. En ella naturalmente todo gira en torno a estos aromáticos damascos. Los agricultores de la zona exponen los productos elaborados con ellos: licores, vinos, conservas, mermeladas, productos cosméticos, etc. La coronación de esta celebración es la elección de una reina.

A propósito de damascos, se dice que el filósofo Confucio meditaba, se inspiraba y aclaraba sus ideas bajo la sombra de un árbol de damascos.